Trueno se deja el alma en Alicante
Del freestyle a la música. De improvisar en las plazas de Buenos Aires a tocar en recintos de todo el mundo. Si hay una carrera que es sinónimo de éxito es la suya. El de la Boca fue la cara más viral de FMS durante un tiempo, de ahí paso a llenar los escenarios latinos más importantes; hasta ahora, que se ha consolidado como uno de los grandes de la música argentina. Infinidad de sencillos y de álbumes: Atrevido, Bien o Mal, El Último Baile y EUB (Deluxe); su último trabajo. Esfuerzo y consistencia durante cinco años que le han llevado a tocar el cielo.
No pisaba Alicante desde 2023, cuando vislumbro en un Boombastic lleno de grandes artistas como Saiko, Duki o Bad Gyal. Tenía a un público entregado, y el supo aprovechar la inercia auto superándose en cada trabajo que publicaba. Nuevos estilos y sonidos impensables para él al principio de su carrera. Así es como poco a poco se ha ido forjando y ha ido demostrando que es uno de los artistas con más talento del género urbano.
En cuanto Alma Festival publicó su cartel de este año, él fue uno de los grandes aclamados. Las redes se llenaron de gente aplaudiendo su vuelta a la capital de la Costa Blanca. Como muchas veces él mismo ha relatado, es una de sus ciudades favoritas. En cada calle y en cada rincón se respira la esencia a hip-hop, debido a la gran escuela con la que cuenta. Y Trueno, un rapero con conocimiento de sobra de la cultura, lo sabe y lo aprecia.

El concierto comenzó a la hora estimada. Salió con «Grandmaster«, demostrando el cambio y la mejora que ha dado en los últimos años. Nunca ha sido un rapero convencional, por lo menos para lo que es normal en la escena hispanohablante. Busca constantemente nuevos sonidos, llegando a sonar «americano» y noventero. El publico se lo agradece en forma de cariño y respeto. Y es que salirse de la norma es un acto muy valiente que no se suele ver en la escuela de España y Latinoamérica, aunque cada vez pasa con más asiduidad.
También hay que recalcar sus raíces. Su padre, el gran Pedro Peligro siempre le ha apoyado en su andadura, Rapero robusto y contrastado, que gracias a su hijo también está encontrando un nuevo lugar. Y es que los raperos old school siempre han sido conocidos por ser planos y correctos. Últimamente, y para suerte de la cultura y de la escena, esto se está quedando atrás. Se busca hacer nuevas cosas. Y Pedro Peligro lo está haciendo acompañado de su hijo, aunque sin olvidarse de donde viene. Por ello, en la «BZRP Feestyle Ssesion, Vol 6» salió él, para meter esa esencia a vieja escuela que siempre es tan importante escuchar y recordarla.

Crítica social. Un tema que cada vez se va perdiendo más en el rap. Un género que nació para dar voz a los oprimidos. La música de los barrios de abajo. La clase social es algo de lo que la gente de las comunas deben estar orgullosos, ya que el dinero no lo es todo y sin el apoyo comunal se pierden los avances y no se consigue nada. Él viene de la boca y lo dice orgulloso a todos los sitios a los que va. Nunca hay olvidarse de donde se viene uno mismo. Él no se olvida.
Canciones como «Fuck el Police» o «Tierra Santa» reflejan este rap social. En la primera dicta las represalias que la gente de los barrios más pobres tienen que sufrir a manos del brazo articulado de los gobiernos que son las fuerzas de seguridad. Siguiendo los pasos de N.W.A ha entendido a la perfección el mensaje que se tiene que dar en el genero. Los cuerpos de policías, cada vez en un mayor grado y con una mayor intensidad, persiguen a la población más desfavorecida, y si esto no lo denunciamos en el hip-hop ¿quién lo va a hacer?. Por otro lado, en «Tierra Santa» canta en alabanza a la tierra que le ha visto crecer, Latinoamérica, muchas veces prejuzgada desde los EEUU y Europa.

Todo el concierto se ha convertido en un baile de emociones. Ha pasado por crítica social, por canciones energéticos y por algunas más sentimentalistas. «Rain III», «Feel Me?» o «Nigth» han sido ejemplos vivos de ello. Pero, juntar la vertiente romántica con la energética ha sido algo que dejado a todos boquiabiertos. Escuchar «Mamichula» con una base de techno era lo último que se esperaban los allí presentes, pero, que sin duda ha triunfado. Descubrimiento de nuevas facetas que dan una mayor originalidad. y es que no nos vamos a engañar, si algún artista de la escena hace cosas impensables, ese es él. Como bailar shuffle, tirarse al publico a cantar con ellos o hacer en directo una mezcla al ritmo de «Volando Voy», para tirarse un freestyle a continuación.
Cuenta con un conocimiento espectacular de cada sitio al que va. Eso le hace aún más artista de lo que es. Muchos van, hacen su show y se van. Sin saber donde han estado, su historia, sus costumbre ni como es la gente de ese lugar. Acción completamente respetable, pero que un cantante debería estudiarse un poco. En el freestyle ha hecho alusiones tanto al futbol regional como al dicho de «Pa´alante como los de Alicante». De esta manera, te metes al público en el bolsillo. Creas una conexión muy especial con la gente que te sigue y ha ido a verte. Es muy bonito.

«Fresh», «Cruz», «Bien o Mal», «Background»… Ha hecho un repaso por todo su repertorio. Cosa totalmente acertada tanto para sus seguidores más veteranos, dentro de lo que se puede en su carrera. Es muy aclamado por los adolescente, como se ha podido comprobar en el Multiespacio Rabasa. Creando una estela muy bonita, donde padres e hijos disfrutaban juntos de un concierto. También gente que se crio viéndole en las plazas o en el escenario de FMS, que ahora ven como triunfa en lo que mas le gusta.
Movido, alegre, emotivo y crítico. Un concierto de sobresaltos. Gran presencia escenógrafica. Mucho trabajo detrás. Acompañado de los suyos. Un espectáculo con todas las letras. Sin duda, todo un acierto del Alma Festival traer al de la Comuna 4 a Alicante. La conexión entre Trueno y la capital de la Costa Blanca tiene pinta que nunca morirá.