In Spain we say JESUCRISTA SUPERSTAR

In Spain we say JESUCRISTA SUPERSTAR

Un huevo frito quemándose, una madre dando el pecho a su hijo, un truhán volviendo a sacar sus armas de seducción… Como si se tratase de una Mesías del costumbrismo español, Rigoberta Bandini se deshace de los flashes que acostumbran a las estrellas, para dar paso a la cotidianidad de Paula Ribó. Y, de facto, no hay nada más común que llegar tarde. La catalana se vio obligada a retrasar su concierto en Elche, comenzándolo 2h y 15 minutos más tarde, debido a un retraso en su vuelo de Barcelona.

Una menos cuarto. El público, que había permanecido durante horas impacientándose revisando una y otra vez el Instagram de Bandini, necesitaba desconectar con la catalana. Al ritmo de las carcajadas de JAJAJA, una descarada Rigoberta se abría paso con una entrada que no dejaba a nadie indiferente. La vulnerabilidad de C.X.T. (Club Xavalas Tristes) le siguió, permitiendo a la artista transformar ese escenario en una terapia colectiva. El momento perfecto para reconocer contradicciones con Simpática pero problemática. El ejemplo de cómo tendemos a romantizar los altibajos emocionales. Infeliz, pero con la skincare impoluta.

La salud mental se encuentra muy presente en la música de la catalana. In Spain we call it soledad, uno de sus temas más aclamados, consiguió agitar al público, celebrando la amargura de no saber qué hacer. Aquella noche también se celebró la Fiesta que mantiene vivo el recuerdo de nuestras malas decisiones. Nadie se salva del propio boicoteo a uno mismo. Y eso, precisamente, es lo que trata de comunicar Rigoberta Bandini. Un canto a la imprudencia, a la intensidad, a las equivocaciones y, sobre todo, a vivir. Esto último conecta con la maternidad, tema que no puede faltar en su repertorio, como vemos en Canciones de amor a ti, que sacó más de una sonrisa. Bandini atrapaba esa mirada cómplice de aquellas madres que, sin tener un manual de instrucciones, se han desvivido por sus hijos. El deseo también tuvo cabida en el concierto, con temas como 7 días, que expone una obsesión convertida en nudo emocional. Incluso el surrealismo estuvo presente con La pulga en el sofá, formando un pacto de no agresión entre lo absurdo y lo cotidiano.

Ante una reinterpretación de las femme fatales, la frialdad que tanto caracteriza a las divas desapareció por unos instantes. Rigoberta Bandini rinde homenaje a la protagonista de Los vigilantes de la playa, deteniéndose en la visión que tiene la sociedad de su persona. Pamela Anderson es mucho más que un “físico despampanante”, su figura forma parte de la cultura pop. La cosificación que lleva años sufriendo la actriz se convirtió en la antesala de una reflexión de la catalana, donde se preguntaba si odiar era fácil. “Hay que enseñar a los que odian a amar”, concluyó Bandini, relacionándolo con el reivindicativo Yo solo quiero amor, banda sonora de la película Te estoy amando locamente. El concierto dejó de ser un espacio de ocio donde la gente bailaba y se lo pasaba bien, para ser ese lugar seguro donde había sitio para todos. Tras esta emotiva canción, Rigoberta necesitaba volver a lo absurdo versionando un clásico del verano, como Mayonesa.

Las versiones no acabaron ahí, continuaron, y por la puerta grande. Bandini volvió a versionar El Amor, mítica canción de Massiel, de la que todo el mundo recuerda a Rigoberta durante su actuación en los Premios Goya 2025. Una de esas canciones que necesita navegar a través de distintas voces, distintos cuerpos y distintas formas de concebir algo tan irracional como es el amor. De hecho, al igual que puso el foco en el amor, también lo hizo con el desamor, dirigiéndose al público y ofreciéndoles ahogar sus penas con unos chupitos que repartían sus bailarinas. Amore amore amore habla de esas veces donde una buena amiga te salva de recaer en las mentiras de tu ex. Una buena amiga que te saque de casa, te distraiga y te haga incluso volver a ilusionarte. Un plan, una escapada, un viaje… Da igual, lo importante es vivir y qué mejor que con Todas tienen ganas de jaleo. La nostalgia por lo vintage volvió a Elche con la llegada de Julio Iglesias, el tema con el que la catalana se muestra como una “truhana y una señora”. Un ejemplo más de cómo la cultura pop se encuentra perfectamente integrada la trayectoria de la catalana. Una mención a aquellos galanes que eran auténticos expertos en el arte de la seducción. Solo un emblema de empoderamiento como Perra podía acabar con su legado, recordándoles que el olor a Varon Dundy dejó de atraer y se convirtió en una red flag.

Una canción inédita sorprendió a la ciudad ilicitana, además de una pequeña confesión que enorgulleció a más de uno. Paula Ribó, despojándose del personaje de Rigoberta Bandini, se sinceró con la ciudad de las palmeras contando que recuerda con mucha nostalgia y cariño a Elche porque su hijo dio sus primeros pasos en esta ciudad. Acto seguido, mencionó a sus bailarinas y a su banda, y, a su vez, les agradeció todo lo que hacían por ella. La animalidad volvió al escenario, pasando de perra a KAIMAN. Una canción con la que el público se desinhibe mostrándose tal y como son. Ideal para derrochar sensualidad, a la par que risas. Los mejores espíritus llegaron con Too Many Drugs, una vía de escape de la monotonía, donde la incertidumbre deja de dar miedo y muta en una fiesta. Un descontrol psicodélico que mantuvo vivos a todos los allí presentes.

El final se acercaba. El público había llorado, reído, bailado… En poco más de una hora, Elche vivió su propia catarsis. El broche final del concierto llegó con Ay Mamá, el himno que más de una madre estaba deseando escuchar. El momento perfecto para celebrar la sororidad y la maternidad. Rigoberta volvió a fundirse con sus seguidoras para reivindicar que unas tetas no deberían dar miedo, ni en Instagram ni en la vida real. Esta canción posicionó a la artista como un referente feminista, y continúa haciéndolo a través de la gran comunidad que logra crear en tan solo tres minutos. El cierre llegó con Busco un centro de gravedad permanente, un tema con el que la catalana termina de romperse, transmitiendo qué siente al ver que ha encontrado su lugar.

El mundo está rodeado de náufragos que viajan sin rumbo, intentando encontrar su hogar. Rigoberta Bandini creó un hogar aquella noche, un lugar en el que pudieras ser tú mismo, pudieras emocionarte recordando tu gran amor de juventud, pudieras reírte de todo (y todos) con sugerentes ladridos, o incluso pudieras levantarte la camiseta, con la libertad que todos deberíamos tener. Una libertad que lleva Rigoberta por bandera como sello de identidad. Jesucrista Superstar no habla de religiones ni de grandes estrellas. Ni siquiera de la serie de Yurena. Rigoberta Bandini siempre hablará de aquello por lo que merece vivir: la diversa cotidianidad.

SETLIST:

  1. JAJAJA
  2. C.X.T. (Club Xavalas Tristes)
  3. Simpática pero problemática
  4. In Spain we call it soledad
  5. Fiesta
  6. Canciones de amor a ti
  7. Siete días
  8. La pulga en el sofá
  9. Pamela Anderson
  10. Yo solo quiero amor – BSO TE ESTOY AMANDO LOCAMENTE
  11. Versión de Mayonesa
  12. Versión de El amor
  13. Amore amore amore
  14. Todas tienen ganas de jaleo
  15. Julio Iglesias
  16. Perra
  17. Canción inédita
  18. KAIMAN
  19. Too Many Drugs
  20. Ay Mamá
  21. Centro de gravedad permanente

Sergio Escribano

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