Samuel SLZR «La calle no es algo bonito»

Samuel SLZR «La calle no es algo bonito»

Samuel SLZR se ha convertido en uno de los artistas más influyentes de la escena urbana española. Tras varios trabajos que han alcanzado una popularidad estratosférica, comienza #NuncaTeRíasDeUnGitanoEnBici Tour, su gira más ambiciosa hasta la fecha. Visitará las salas más grandes del país en lo que será un salto hacia delante en la carrera del artista. Antes de su primer concierto en A Coruña, desde Urban Life hemos tenido la oportunidad de hablar con él sobre varios temas diferentes:

P: En unos días comienzas Nunca Te Rías de un Gitano en Bici Tour, ¿Por qué decidiste ponerle este nombre a la gira? ¿Qué representa para ti en este momento de tu carrera?

R: Pues mira, Nunca Te Rías de un Gitano en Bici significa un poco eso, que nunca te rías de nadie, ni de lo que está pasando en su vida, porque la vida da muchas vueltas y te puede pillar desprevenido. Nunca sabes dónde vas a volver a encontrarte con esa persona. Al final es eso: nunca te rías de alguien cuando está subiendo o bajando, porque luego todo cambia. Y nada, la gracia viene también de que es un chiste que yo siempre cuento. La primera vez que lo escuché me hizo muchísima gracia y se me quedó grabado. Sentía que tenía sentido ponerle ese nombre a la gira por el momento en el que estoy ahora.

El próximo día 15 arrancas la gira en A Coruña. ¿Qué sensaciones tienes antes de empezar? 

Pues la verdad es que estoy empezando con muchas ganas. Tengo equipo nuevo, tengo ideas nuevas y estoy con muchísima ilusión de arrancar esta gira, porque sinceramente creo que va a ser una de las mejores giras que he hecho hasta el momento.

Vas a actuar en salas como la Custom, la Paris 15 o El Tren; algunas de los espacios culturales más importantes del país. ¿Qué significa para ti llegar a este tipo de escenarios?

Pues para mí la verdad que es un sueño cumplido, porque cuando era pequeño siempre soñaba con cantar en salas grandes. Luego con el tiempo sí que es verdad que le he cogido más cariño a las salas pequeñas por el calor que te da el público y cómo se vive todo ahí dentro, pero aun así esto para mí sigue siendo cumplir un sueño que nunca pensé que iba a conseguir.

¿Queda alguna sorpresa de la gira que aún no hayas contado?

En todos los conciertos va a haber sorpresas para la gente. Habrá colaboraciones, temas nuevos y también regalos para la gente que coja el meet and greet y todo eso. Queremos que cada concierto tenga algo especial y que la gente se lleve una experiencia muy positiva.

Una cualidad curiosa que tienes es que te desenvuelves en muchos estilos. Mezclas rap, trap, reggaeton; e incluso unos mimbres de flamenco. ¿De dónde nace esa necesidad de no encasillarte en un solo lugar?

Pues mira, yo llevo en la música desde los ocho años y siempre he sido rapero. La verdad es que desde los ocho hasta los veinticinco me costó encontrarme de verdad. He probado muchísimos estilos: he hecho drum and bass, afro, dancehall, R&B, trap… he tocado un montón de sonidos buscando mi sitio. Y al final, de tanto buscar, me di cuenta de que donde más tenía que mirar era justamente en mi esencia. Yo vengo de una familia de artistas, con gente como Los Chunguitos o las Azucar Moreno. Además, mi padre también era artista, compositor y guitarrista… entonces esa parte flamenca siempre ha estado dentro de mí. Y claro, ahora he encontrado la manera de juntar esa esencia flamenca sin dejar de lado la lírica, que para mí es de las cosas más importantes dentro de la música: el mensaje.

¿Hasta qué punto crees que el venir de una familia de artistas marcó el cantante en el que te has convertido?

Pues influye muchísimo, porque mientras todos los niños estaban jugando en la calle, yo muchas veces me quedaba con mi padre viendo cómo grababa música, cómo componía, cómo escribía y cómo trabajaba. Al final he crecido viendo eso desde pequeño. Entonces yo siempre digo que soy una mala copia de mi padre, Porque él sí que era artista de verdad: cantaba, componía, tocaba instrumentos… Yo al final he pillado mucho de su esencia y de todo lo que he vivido a su lado, pero siempre desde la admiración hacia él.

Además, en una familia de artistas has cogido un camino diferente al de la gente que te rodea ¿Por qué sentiste que el rap era tu lugar?

Pues realmente no es que sintiera el rap como algo concreto desde el principio. De pequeño me gustaba mucho el flamenco, pero llegó un momento, con unos ocho años o así, en el que me aburrí un poco de escucharlo todo el rato. Y claro, yo siempre he sido como la oveja negra de la familia, el que la liaba , el que traía problemas, el que hacía lo que no debía. Entonces, de pequeño tenía mucha rabia dentro y el rap fue una manera de soltar todo eso. Me llamaban mucho esos ritmos más agresivos y esa forma de expresarse tan directa, porque era donde podía descargar todo lo que llevaba dentro. Y fue así como empecé. En mi casa se pensaban que estaba loco porque me pasaba el día diciendo barbaridades y gritando cosas, pero realmente lo que estaba haciendo era música.

Además, en la industria hay artistas muy puristas. ¿Sientes que dentro de la escena aún quedan prejuicios hacia los compositores que mezclan tantos estilos?

Sí, claro que hay prejuicios, y no solo con eso, hay prejuicios con todo. Pero si te digo la verdad, creo que los artistas de esta nueva era tenemos que ser más inteligentes. Antes la música no movía el dinero que mueve ahora ni existía este mercado tan grande. Yo llevo en esto desde los ocho años, me he tragado muchísima carretera y he vivido tanto el hip hop de antes como el de ahora. Antes el que más cobraba igual hacía 6.000 euros y ahora eso prácticamente es lo mínimo para muchos artistas grandes. Entonces, aunque siga habiendo puristas y gente criticando, creo que tenemos que dejar un poco esos prejuicios atrás y centrarnos más en nosotros mismos. Yo eso lo aprendí con el tiempo, porque vivir con prejuicios y con odio al final solo te llena el corazón de rabia, y yo no quiero sentir odio hacia nadie, aunque haya gente que me odie a mí.

Eres de un barrio obrero de Lloret de Mar, lugar del que has hablado en diferentes entrevistas. ¿Qué importancia tiene este lugar en tu identidad como artista y como persona?

Hacia Lloret de Mar la verdad es que no tengo ningún sentimiento bueno, al contrario, le tengo bastante odio y por eso mismo me fui de allí. Pero hacia mi barrio sí que siento muchísimo amor. Amo a la gente que vive allí porque me he criado con gente súper humilde, con muy buenos valores y muy buenos principios. Luego cada uno tiene sus cosas y sus fallos, claro, pero eso ya forma parte de cada persona y yo en la vida de nadie me meto.

No romantizas la calle, cuentas lo que pasa tal y como sucede. ¿Por qué era importante para ti mostrar esa realidad de una forma tan honesta?

Porque realmente la calle no es algo bonito. En la calle te puedes encontrar a tus mejores amigos, pero también a tus peores enemigos. En la calle hay de todo: está la vida, pero también la muerte; está el dinero, pero también las deudas. Y la mayoría de los peligros vienen de ahí. Por eso me hace gracia cuando hay gente que va de “calle” sin haberla vivido de verdad, porque luego cuando se encuentran con la realidad no es tan fácil como parece. Para mí la calle no es algo de lo que tengas que presumir. Es algo de lo que puedes estar orgulloso si has sabido salir de ahí. Mientras sigas dentro, creo que no es algo que tenga sentido idealizar.

¿Qué piensas de los artistas que basan su narrativa en exponer orgullosos las problemáticas que hay en los barrios?

Pienso que el mejor consejo que se le puede dar a este tipo de personas es ser original, ser uno mismo. Porque sabes qué pasa: la película un día se te cae, y cuando se te cae, se te cae todo. Si no quieres que te pase eso, tienes que mantenerte leal a ti, firme a tu palabra y a lo que tú eres. Porque si vas de algo que no eres, y encima lo sostienes en el tiempo, al final la careta se acaba cayendo. Eso le ha pasado a miles de personas y va a seguir pasando.

Hace un tiempo dijiste una frase que me gustó mucho: el barrio te inspira y te da fuerza, pero también te enseña que hay que salir adelante. ¿Qué experiencias te hicieron entender esto?

Bueno, la verdad es que todo eso viene de muchas experiencias vividas, de estar rodeado de gente que lo ha pasado muy mal, y yo incluido también. Al final las experiencias que vivimos son las que nos forman. Una persona que se cría en un barrio así muchas veces tiene como misión salir de ahí. Por mucho que ame su barrio y a su gente, al final quiere sacar a su familia adelante y salir de un sitio que muchas veces no le beneficia. Muchos, por desgracia, tenemos que crecer en barrios complicados, pero también hay que darle las gracias a esos lugares porque son los que nos hacen fuertes y nos enseñan muchas cosas. Por eso estoy muy orgulloso de dónde vengo, pero también muy orgulloso de haber podido salir de ahí.

Y para terminar ¿Qué objetivo te queda por cumplir que te ilusione de verdad?

Sinceramente, mi objetivo es la música. No tengo metas aparte ni objetivos concretos más allá de esto. Mi vida es la música y es la única forma que tengo de vivir y de expresarme. Entonces, mi objetivo realmente es no tener objetivos cerrados y simplemente seguir haciendo música, seguir viviendo esto y ver hasta dónde llega todo hasta el día que me muera.

Raúl Fernández

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