Funzo: «Hemos convertido el estándar en las canciones del verano»

Funzo: «Hemos convertido el estándar en las canciones del verano»

Adrián Gómis Abellán «Funzo» (Alicante, 2002) se ha convertido en uno de los artistas más representativos de nuestro país. Tras muchos años de andadas con su hermano, ha sacado su primer LP en solitario, TDAH. Un disco que demuestra la madurez conceptual que ha adquirido con el paso de los años. Desde Urban Life hemos tenido la oportunidad de charlar un rato con él en la semana posterior al lanzamiento del álbum.

P: ¿Por qué elegiste nombrar al disco TDAH?

R: Con tomarte un café conmigo ya te das cuenta de por qué se llama así el disco (risas). Quería simplificar y conceptualizar que por mi cabeza pasaban mil pensamientos e ideas, y que desde que empecé en la música me cuesta mucho centrarme en un sonido y en una estética. Quería volver a hacer un disco loco y mezclado, pero dije: “Venga, vamos a darle un concepto. Vamos a hacer una portada que represente ese caos, que la gente entienda por qué lo hago, que no es simplemente por aburrimiento, sino que entienda que me encanta hacer de todo y eso es lo que define al disco”.

¿Cuáles han sido las sensaciones que has tenido con el lanzamiento?

Las sensaciones, la verdad, es que han sido la hostia. Todo el que lo ha escuchado dice que le ha gustado. También es verdad que yo tengo poco hate, pero no he escuchado todavía un “no me ha gustado el disco”. Al final son tantos géneros y tantas variedades que, aunque sea la mitad del disco, te va a gustar.

Estamos ante tu primer gran trabajo en esta nueva etapa en solitario, ¿has notado la ausencia de tu hermano a la hora de confeccionar el disco?

En el nivel compositivo nunca hemos trabajado juntos; cada uno hacía su parte y creábamos las maquetas por separado. Entonces, en ese aspecto no lo he notado. Sí lo he notado en cuanto a la duración de las canciones. Por ejemplo, me las he tenido que apañar porque antes tenía que hacer ocho versos y ahora tengo que hacer dieciséis. Pero, sobre todo, donde se va a notar es en los conciertos. La imagen va a ser irremplazable, pero a nivel de composición no lo he notado porque siempre lo hacíamos así, por separado.

Portada de TDAH, el nuevo disco de Funzo.

¿Por qué decidisteis dar este cambio?

Al final llevábamos mucho tiempo juntos. Llevaba con él desde que era un adolescente, así que queríamos una etapa nueva. También sentía que madurar el proyecto de Funzo y BabyLoud era difícil, porque teníamos unas canciones muy buenas, pero que ya tenían muchos años y quería renovar un poco todo. Sentir el peso sobre mis hombros y desarrollar nuestras carreras cada uno por separado. Así que, la verdad, de momento no me arrepiento.

Además, una cosa muy curiosa que pasa con vosotros es que tenéis una comunidad muy sana que os apoya en todo lo que hacéis, ¿Cómo dirías que se ha tomado vuestro público la separación?

Ha pasado ya tiempo desde la noticia, pero obviamente nos siguen echando de menos. Ya se han dado cuenta de que esto sigue adelante y se acuerdan de esa época, porque siempre lo voy a decir: es una época irreemplazable. La gente ya lo ha asumido y le gusta lo que estoy haciendo. Yo estoy muy contento porque el público es menos; no pretendo todavía llegar a los niveles de Funzo y BabyLoud, pero de la gente que de verdad está, estoy sintiendo el mismo apoyo que antes o incluso más. Son menos, pero no son pocos.

Funzo durante una actuación en la Plaza de Toros de Alicante en 2021

Este apoyo se pudo ver en tu concierto en el Costa Sonora, tu primer bolo en solitario. ¿Cómo viviste el subir a un escenario en solitario por primera vez?

El Costa Sonora al final es un festival, entonces no es del todo tu público. Canté muchas canciones antiguas para ir un poco sobreseguro. El apoyo en conciertos se va a ver ahora que sacamos la gira. Ahí se verá realmente cuánto público tengo ahora, porque en Spotify sí, sigue habiendo trescientos y pico mil, está muy bien. Sobre todo para los tiempos que corren hoy en día. Con el Top 50 de Spotify España parece que cada vez es más difícil llegar al millón de oyentes. Hace cinco años daba la sensación de que, haciendo música orgánica y siendo natural, llegabas lejos; ahora parece que ahora todo se está volviendo a preparar para los grandes artistas. En la gira es cuando se verá el verdadero apoyo.

Donde sí cuentas con un gran apoyo es en tu ciudad, en Alicante. Haces un evento para comer arroz en Hogueras y se llena, vas al Rico Pérez y se escuchan tus canciones por megafonía. ¿Cómo sientes ese apoyo por parte de los tuyos?

Me ha costado mucho conseguir el apoyo de la ciudad, porque yo llevo mencionando Alicante y yendo a conciertos con la camiseta del Hércules muchos años. Ha sido ahora, sobre todo con la canción de “Borracho y fino”, cuando parece que me he ganado ese reconocimiento. Es ahora cuando el alcalde sube algo con alguna canción o el equipo de la ciudad me apoya. Me ha costado mucho conseguir eso, porque llevo cinco o seis años mencionando Alicante. En las primeras canciones, en 2017 y 2018, ya lo hacía. Y ahora es cuando poco a poco está saliendo, pero, obviamente, esa es mi gran meta: seguir poco a poco. A mí me encanta pasear por San Blas y que la gente me conozca, porque es una vibra muy guay ir a la carnicería y que el carnicero sepa quién eres. Es un tipo de fama muy sana, que no tiene ruido ni mal rollo. Me criticarán, por supuesto, como a cualquier persona pública, pero lo que percibo es todo muy natural. Incluso el que no le guste mi música sabe quién soy y dice: “Ah, mira, el del Hércules”. Mola mucho.

Como has dicho, llevas varios años nombrando a la ciudad y mostrando tu orgullo con ella. Pero eres de los pocos que lo hace ¿Por que piensas que ese sentimiento de pertenencia no es tan recurrente en Alicante?

A los alicantinos nos cuesta mucho llevar nuestra identidad por bandera. Sobre todo hay falta de pertenencia a la comunidad. Un gallego se siente gallego, sea de Pontevedra o de Ferrol. En Alicante tengo la sensación de que uno de Castellón y uno de Alicante no se ven como hermanos. Es una lástima, pero es la sensación general. A veces parece que disfrutan más los madrileños de Alicante que los propios alicantinos. No sabría decir el motivo, pero cuesta sentirse orgulloso de lo nuestro. Aunque hay gente que sí lo hace. Yo sé que vosotros en Urban Life sí, o la gente de las Hogueras también. Pero en general parece que falta esa identidad. Aun así, creo que he aportado un grano de arena, aunque sea pequeño, a que alguien se sienta más alicantino.

En el Costa Sonora la gente estaba volcada con tus canciones dedicadas a Alicante, así que sin duda lo has conseguido.

De puta madre, eso me llena más que cualquier éxito o dinero. Al final hago música para conseguir este tipo de cosas.

Volviendo a tu nuevo disco, eres un chico bastante joven, pero ya llevas muchos años en el mundo de la música. Ahora con la salida de TDAH ¿En qué aspectos has notado que has madurado más con respecto al Funzo del pasado?

Yo creo que prácticamente en todos. Ya van a hacer nueve años desde que empecé a sacar música, aunque llevo más haciéndola. La madurez se ha dado en muchos planos. En lo musical, las letras que hago ahora son más complejas y más poéticas. También en la producción, trabajando con Fectro y otros productores he afinado el oído, entendido teoría musical, cuándo usar una melodía y cuándo no, y tengo más inquietudes por los instrumentos. En lo personal, he aprendido a gestionar todo mejor. A entender que las cosas no son gratis, que el éxito no es lo normal, lo normal es fracasar. Ahora tengo más los pies en la tierra.

Esta madurez de la que hablas también se ve en la técnica de tus actuaciones. Por ejemplo, el otro día en el Costa Sonora te subiste con banda al escenario. ¿Va a ser esto una constante en tus directos?

Sí, sí, sí. Yo ya no me vuelvo a subir a un escenario si no hay banda, salvo que haga un proyecto de algo en concreto. Y, bueno, tampoco, porque cantaré lo antiguo que tiene banda. Entonces, no sé, creo que al 99 % sí será una constante. En la gira y en los próximos años, deshacerme de la banda me parecería un paso atrás. A mí me gusta la banda porque, en primer lugar, se genera un ambiente de gira real. No vas tú solo. No, no, yo solo ahí en el escenario, ni de coña, vamos (risas). Le aporta realidad. Al final, en el Costa Sonora había artistas que están muy pegados y que son la polla, pero a lo mejor en el show dices: “OK, es muy divertido, pero me falta algo, me falta que esto parezca un festival, ¿no?”. Que son la polla, ¿eh?, me encantan, pero dices: “Tío, una guitarra, una batería, esa profundidad que te da tener un tío aporreando una batería…”. Entonces, te da presencia, te da credibilidad y, sobre todo, que yo me lo paso bien. Mi banda son mis mejores amigos y ya no me imagino hacer esto sin ellos.

EN TDAH, como has comentado al principio de la entrevista, hay mucha variedad en las canciones. Cada una es de su padre y de su madre, ¿Te vas a intentar desvincular de etiquetas que te apeguen a una corriente artística?

Soy amante de la música sobre todas las cosas. No me quiero centrar todavía. A lo mejor poco a poco sí que creo que iré intentando buscar un sonido, porque tarde o temprano me traerá esa inquietud. Pero, a día de hoy y en los últimos años, también con Funzo y BabyLoud, me gusta mucho hacer un poco de todo. Creo que eso mola. Sobre todo, yo pienso mucho en los conciertos y me gusta que haya diversidad. Una balada, para cantar mirando a los ojos a tu novia, pero que la siguiente sea un tema de tecnho para ponerte a saltar. Creo que hace mejor el concierto. Y también hace mejor el disco. Lo malo es que la gente no te asocia con ninguna identidad. Yo no tengo identidad musical más que, por supuesto, mi voz o mis registros al cantar, pero si tuvieras que decir qué género hago o me tuvieras que meter en un festival concreto de un género cuesta un poco más. Por ahora lo que estoy haciendo a la gente le gusta, y eso es lo importante.

Justo lo que comentas de no saber encasillarte en un festival en concreto pasó hace algunos años en el Rocanrola, un festival en el que de primeras no te imaginas una propuesta como la vuestra en el cartel, pero ahí estabais. Tú sobre el escenario decías: no sé que pintamos aquí. Pero luego todo el mundo flipó con vuestra propuesta.

Justo, ese es un muy buen ejemplo. Conseguir eso es muy positivo.

Funzo durante un concierto en la Sala The One en 2020

Otro elemento curioso en TDAH han sido las colaboraciones. En tu anterior etapa nos tenías acostumbrados a colaborar con artistas del pop español, pero ahora en el nuevo disco has colaborado con artistas muy variopintos: Aleesha, Abraham Mateo, Aissa o Fyahbwoy. ¿Qué buscabas con perfiles tan diferentes entre si?

Pues sí, es algo que en Funzo y BabyLoud no se nos dio ni tampoco nos centramos en eso. Yo ahora, en mi carrera en solitario sí que quiero hacer más. Tampoco quiero convertirme en un artista de featuring que está todo el día colaborando, porque creo que se rompe la magia de tu camino y de tu proyecto y, al final, es un recurso muy utilizado hoy en día, porque aporta y te va a dar oyentes. Pero creo que hay que buscar un balance. Ni desaparecer del mapa del resto de artistas ni tampoco basar tu carrera en eso, como hay algunos que sí hacen. Hay que saber elegir, saber tener opciones y utilizar la carta de la colaboración como algo que tenga sentido y que me mole; que digas: “¡Guau, qué colaboración más guapa!”. Por ejemplo, mi canción con Abraham Mateo creo que da esa sensación. Me gusta no haber hecho un tema genérico, sino haber hecho un tema tan ñoño, tan antiguo y con una melodía tan rara.. Me encanta, porque teníamos la oportunidad de haber hecho un tema masivo e hicimos algo especial. Estoy en ese punto de que me importa más que le guste a la gente que llegar a números. Creo que no es mi momento ahora mismo de buscar números masivos y estar arriba, sino de hacer algo especial y que la gente recuerde esta etapa con cariño.

Hay una colaboración que no te he nombrado porque aún no la has sacado, la que tienes con tu hermano. ¿Cuándo va a salir?

Va a salir en poco, pero es que fue la última canción que hicimos del disco. Ya estaban todos los adelantos pillados y queríamos darle un lanzamiento interesante. No queríamos sacarla sin más dentro del disco. No hay ninguna artimaña ni ningún truco para que la gente compre el vinilo, simplemente es que vamos a esperar un par de semanas hasta poder sacarlo, también para revivir un poco el lanzamiento y para que la gente tenga algo especial. El día que salga, la presentaremos como se merece.

Por último, te quería preguntar sobre una polémica que ha surgido en las redes sociales en las últimas semanas. Diferentes personas comentan que están observando un aumento de canciones que buscan hacerse virales por TikTok, usando el algoritmo como finalidad de su obra y no como un mero difusor de ella. ¿Piensas que el auge de las RRSS ha cambiado la forma de hacer música?

No sabría decirte si las redes condicionan al artista o que el artista condiciona un poco a las redes. Al final todos los artistas tenemos ganas de pegarnos, todos tenemos ganas de ser millonarios y todos tenemos ganas de llegar lo más lejos posible. Pero puede ser que ahora mismo estemos dejando atrás la música y estemos fusionando lo peor del rap, que es la falta de melodías y lo peor de la música con la base repetida. Ahora mismo lo importante es que sea pegajoso. Hemos convertido el estándar en las canciones del verano. Y canciones del verano siempre han habido, pero deben de ser eso, canciones del verano, que debe haber una o dos en tu disco, pero luego el trabajo tiene que tener de todo. Tienes que demostrar quién eres. Tienes que sentirte feliz. Pero hablemos de música: yo no escucho música de ahora, nadie, no escucho nada. Pero los respeto a todos, me encantaría colaborar con todos porque es mi trabajo, pero no tengo pasión por la música de ahora ni me parece especial. No voy a recordar esta época de la música como nada bonito, porque no estoy nada conectado. Creo que a mucha gente le va a pasar eso. Hablo del Top 50, luego hay música que está muy guay, que está en un segundo plano y que sí que se desarrolla. Estamos hablando de los cabezas de cartel. Siempre te sale por ahí un Paco Amoroso que mete jazz, pero lo hace pop y dices, joder, hay esperanza, ¿no? En España falta un poco de eso.

¿Te gustaría llenar ese hueco?

Claro. Poco a poco me gustaría hacer un proyecto pop que un músico escuche y diga: “eh, aquí hay caña, aquí hay contenido”. Son etapas. Podemos ir de viejos y decir que lo de antes siempre era mejor. Puede que tengamos razón, porque, parece una tendencia del mundo. Lo que está claro es que ahora, tangiblemente, no hay musicalidad en las canciones. Pero esto no es una crítica, es una opinión objetiva que alguien que haya estudiado música te lo puede decir. Entonces, bueno, es una pena, pero habrá que ver qué depara el futuro.

Raúl Fernández

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