Yung Rajola:
La virtuosidad encuentra otros rivales. Yung Rajola (Lleida, 1994) no es un artista que brille por su virtuosismo, pero es capaz de hacer trabajos discográficos donde la conceptualidad sobresale hasta el punto de crear trabajos con mucho peso social y literario. Presenta el disco «Peter Pan», una mirada hacia una generación que quiere crecer de forma más tardía como respuesta a una sociedad deteriorada. Las canciones, con letras críticas, encuentran en el sonido alegre su motor de pervivencia.
PREGUNTA: ¿Cómo ha sido tu evolución artística desde que sacaste «Cor Trencat» hasta ahora, que presentas «Peter Pan»?
RESPUESTA: Yo creo que ha sido una evolución natural. Al empezar a trabajar con otro productor, he probado otros sonidos más acordes con él. En «Cor Trencat» trabajé el Sr.Chen, que es un productor que está sobre todo marcado en la música urbana, y ahora lo he hecho con Pep Saula, productor de Sexenni, un grupo que tiene un descaro más pop.
P: ¿Veías necesario dar un cambio al registro sonoro del anterior álbum?
R: No, lo que creo es que ese disco hubiera tenido más cabida ahora en 2023 que cuando salió. Era un disco bastante experimental donde se unía la música urbana con la canción de autor y el autotune. Ahora la escena catalana tiene este rollo alternativo, un poco rollo Rosalía, y yo tuve esa idea en 2021. También porque había una voluntad de hablar mucho de mí en un sentido más introspectivo.
P: Y sin embargo, en el momento que, según dices, podría funcionar esa fórmula, decides desvincularte y buscar nuevos sonidos.
R: Es cuestión de lo que me apetece en cada momento. Con este álbum quería hacer un disco más popular y literal, cuidando también los versos de las canciones para que la gente lo cante, lo baile y se sienta reflejada.
P: Eres un artista que nada a contracorriente.
R: «Cor Trencat» podría haber funcionado más ahora, en una época donde todo el mundo está más en lo experimental, pero lo pop siempre va a estar y siempre va a funcionar.
P: No obstante, se puede ver una dualidad entre ritmos, más enérgicos con unas letras que siguen demostrando cierto pesimismo ante la sociedad.
R: Me parece interesante esta dualidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que yo me siento más artista que músico. Yo no sé si son siete u ocho las notas musicales. Lo que te quiero decir es que como músico soy pésimo, pero mi punto fuerte es la escritura. Al final soy publicista, he trabajado como guionista para otra gente y escribir siempre ha ido mucho de la mano con mi persona. Pese a no saber de música, me busco la vida para comunicarle al mundo mis pensamientos, aunque esto signifique una disparidad entre sonido y letras.
P: En «Cor Trencat» intentabas demostrar lo que venía en tu interior y ahora has decidido poner el foco en la sociedad con «Peter Pan», donde has encontrado una perspectiva diferente para transmitir tu mensaje. ¿Qué es lo que te hace desear volver a tu niñez?
R: Primero de todo, ya estoy a punto de cumplir 30 años, tengo 29, y yo creo que ahora mismo los 30 son los nuevos 15. A nivel generacional, la gente quiere hacerse mayor más tarde y eso se ve reflejado en el hedonismo que tenemos cada día. Se ve en contrapunto también con una situación precaria que nos afecta a todos. A mi edad, vivo en Barcelona con 3 personas más en un piso y no veo la posibilidad de irme a vivir solo o con pareja. Con «Peter Pan» quería reflejar esa realidad de trabajos precarios y precios elevados del alquiler mientras a uno le empieza a doler la espalda del trabajo.
P: La crítica la elevas también a las redes sociales.
R: No está mal reírte un poco de cómo se ha polarizado la sociedad mediante algo tan ridículo como Twitter. Las redes sociales han conseguido que las opiniones sean como equipos de fútbol, o piensas una cosa o lo contrario, sin término medio. No hay pensamiento crítico y está bien hablarlo, pero no me interesa hacer un panfleto a lo Pablo Hasél. Por eso lo me río un poco de todo con canciones de pop pegadizas.
P: ¿Sientes decepción por la sociedad?
R: Es una pregunta complicada. Más que estar decepcionado, siento que la digitalización generó un nuevo mundo e hizo que llegásemos a la cúspide de nuestro progreso. Ahora, en cambio, está evolucionando todo más rápido que nosotros mismos. Del mismo modo que el progreso nos llevó a la cúspide, ahora estamos en un proceso de bajada. La historia funciona por épocas y ahora Occidente está en declive. Hemos progresado por encima de nuestras posibilidades.
P: Los cambios son parte esencial del desarrollo.
R: Claro, y hay que tener en cuenta que los procesos históricos y los avances son lentos. Hoy en día la sociedad quiere ir más rápido gracias a la incidencia de Internet y sus leyes, y eso puede ser contraproducente.
P: La leyes de Internet tienen ahora la figura de la inteligencia artificial, que se está metiendo de lleno en la música. ¿Qué opinas sobre ellas?
R: Qué buena pregunta. Yo creo que la IA es el futuro en el sentido de que puede ayudar a la sociedad en muchos ámbitos. Irá evolucionando hasta el punto de que será algo más funcional y que nos podrá ayudar a todos socialmente. Pero estos inventos siempre acaban siendo pervertidos por el ser humano y por el capitalismo. El hecho de que tú puedas inventar algo por una necesidad hace que otra gente pueda acceder a ello para otros fines. Mira el caso de la pólvora, que se creó en principio para hacer túneles y mira cómo acabó. Tocará esperar para poder valorarla completamente.