Yasiris : «Que la industria nos censure más a las mujeres que a los hombres es algo cultural»

El talento de la dominicana Yasiris se aprecia a larga distancia. La artista urbana consiguió hacerse un hueco en la industria musical tras ganas un concurso de talentos. Ahora, con una carrera iniciada de la mejor forma posible, publica sencillos que pretenden ser un antes y un después en su carrera musical. En esta entrevista tomamos como excusa la presentación del tema «Carrusel» junto a la rumana Ruby para indagar en los aspectos que hacen de Yasiris una artista con personalidad única.

Pregunta: Presentas “Carrusel”, sencillo bailable para el que cuentas con la colaboración de Ruby. ¿Cómo surgió este tema?

Respuesta: El tema surgió en un campamento musical de verano hace unos tres años. Era un tema que me encantó desde el primer momento pero hasta ahora no había encontrado el momento para lanzarlo. Pasó un tiempo y yo seguía teniendo «Carrusel» guardado y, aunque mi intención era publicarlo, había pasado tanto tiempo que había que darle una renovación. Comenzamos con la producción, para darle un sonido actual que sonase a la Yasiris de ahora, más dominicana y perreadora. Con un sonido más tropical.

P: A la hora de pensar en su lanzamiento, ¿qué te llevó a contar con Ruby en la canción?

R: Ruby es una artista a la que admiro mucho. Me dieron la oportunidad de incluirla en el tema y acepté sin dudarlo. Me dieron también la posibilidad de escribir su parte, ya que ella no habla español, y lo hice metiéndome en su papel para que encajase a la perfección con su voz y con su flow. Creo que su trozo salió perfecto. 

P: ¿Cómo ha sido trabajar con una persona que se pone a grabar en un idioma que desconoce?

R: Lo cierto es que Ruby tenía un poquito de conocimiento del español. Una de sus grandes virtudes es que tiene buen oído. Le envié una nota de voz interpretando su parte tal cual la tenía que pronunciar y ella lo ensayó cuarenta veces hasta que le salió de esa forma tan natural. Para ser un trabajo hecho a distancia, ella en Rumania y yo en España, creo que salió impecable.

P: En el tema podemos ver una letra cargada de mensajes llenos de libertad, donde se percibe la parte más lasciva de tu composición. Prejuicios aparte, ¿crees que tus canciones se pueden ver con otros ojos por el hecho de ser una mujer quien las interprete? 

R: Bueno, en la industria siempre se nos ha juzgado de más a las mujeres en comparación con los hombres. Está claro que a ningún hombre se le suele censurar su música independientemente de lo que diga o de dónde la presente. En cambio, hemos visto que hay casos de mujeres que, por tener letras explícitas o con un segundo sentido, se les intenta censurar. Está mal visto que las mujeres digamos abiertamente que disfrutamos de nuestra sexualidad. 

P: ¿Serías capa de censurar tu música por petición de terceros?

R: A veces los artistas tenemos que pasar por el aro porque, si no es por los medios de comunicación, el alcance que podemos tener se reduce considerablemente. Si un medio me pide que cambie o quite una palabra de una canción, aunque me joda mucho hacerlo, tendré que ceder para poder dar difusión a mi música. Al fin y al cabo los medios de comunicación son la plataforma a la que tengo que agradecer que me pongan ahí para que más gente me conozca.

P: Recientemente hemos visto el caso de «SloMo» de Chanel, canción que representará a España en Eurovisión y que ha recibido muchas críticas por el contenido de su letra. 

R: Con «Carrusel» tengo una anécdota parecida al caso de «SloMo». En el momento en el que hicimos la producción final y todo el equipo la escuchó, la discográfica me sugirió quitar la palabra «puta» del texto de Ruby. Probamos que en lugar de la palabra sonase un pitido pero el resultado no era el mismo. La letra es lo que le da el poderío a un tema de dos mujeres. No di ningún tipo de explicación a la discográfica, simplemente dejé el tema tal cual lo había escrito. Por una parte, YouTube y las redes sociales son muy sensibles con este tipo de palabras pero prefiero que me escuchen diez personas menos que quitarle la esencia a una canción que tiene que ser así.

P: ¿Se armaría el mismo revuelo si fuese una canción interpretada por un hombre?

R: Que la industria nos censure más a las mujeres que a los hombres es algo cultural. De toda la vida el hombre es el que hace lo que le apetece sin necesitar la aprobación de nadie. Pero a las mujeres se nos señala según lo que hagamos. Creo que el público y los medios nos exigen a las mujeres una postura de inferioridad. Tenemos que estar constantemente pidiendo perdón y permiso, y si no lo hacemos se nos cataloga de prepotentes. 

P: Siempre se habla de que cada vez hay más mujeres en este tipo de ritmos. Sin embargo, la predominancia de los hombres en este ámbito sigue siendo mayoritaria. ¿Por qué crees que sucede esto?

R: Creo que hay muchísimas mujeres con talento dentro de la industria pese a que no sean muy conocidas. Hay un catálogo inmenso de mujeres talentosas dentro de un mundo hecho por hombres. De momento tenemos que darnos paso nosotras mismas para que nos permita llegar a un punto en el que podamos hacer lo mismo que los hombres. Hay muchas mujeres latinas que ya lo están consiguiendo: Nathy Peluso, Karol G, Natti Natasha, Becky G… Las que venimos detrás tenemos mucho que agradecer a estas mujeres porque nos están abriendo mucho camino y nos facilitan mucho las cosas. Pero también las que venimos detrás de ellas tenemos mucho trabajo por delante, pues la industria sigue siendo un mundo de hombres. 

P: ¿Crees que puedes servir de ejemplo para que muchas jóvenes artistas sigan tu camino así como tu generación se ha fijado en nombres como los que mencionabas antes?

R: Claro que sí. Lo bonito de la música es que cada cual elige lo que quiere escuchar. No es problema de la programación, las plataformas digitales te permiten seleccionar una sucesión de temas de acuerdo con tus gustos. No es mi problema que a alguien le impresione que yo diga en un tema que me gusta follar, por ejemplo. No es mi problema que un niño pequeño escuche mi música. Yo no tengo hijos a los que educar, no soy profesora. Quien se tiene que encargar en casa de educar y enseñar, independientemente de lo que escuchen o vean, son sus padres. Por eso la música y las películas están clasificadas según la edad. Luego tú, como padre o como persona independiente, eliges qué escuchar. 

P: ¿Te sientes juzgada en tu vida privada por tu rol artístico?

R: Creo que en mi día a día intento ser una artista ejemplar. A mí me nace ayudar a las personas independientemente de lo que diga en mis canciones. Prefiero incitar a la gente a que hagan el amor a que se peguen de hostias.

P: Nacida en República Dominicana pero criada desde los 10 años en España has podido catar la escena de dos países tan diferentes dentro del contexto de la industria musical. ¿Cómo definirías las diferencias entre ambas escenas musicales?

R: Son la noche y el día, aunque poco a poco en España estamos nutriéndonos de otras culturas. En Latinoamérica veo mucha unión de los artistas de la escena urbana, llegando a juntarse hasta siete artistas en el remix de una canción. Es un gesto muy bonito. Imagínate que Daddy Yankee no le hubiese dado la oportunidad a Bad Bunny de colaborar con él, igual no sería el Bad Bunny que conocemos a día de hoy. Esa unión entre artistas es lo que falta en España. De vez en cuando comienza a aparecer un junte de ese tipo como con el remix de «Cayó La Noche», pero todavía falta mucho camino por andar.

P: ¿En España permanece el ego del artista por encima de la unión?

R: Sí, indiscutiblemente. He tenido la suerte de trabajar con artistas de mi país y artistas de aquí y noté mucho la diferencia. En República Dominicana me abrieron las puertas de muchos estudios, muchos artistas me abrieron la puerta de su casa sin tener un porqué más allá de su pasión por la música. Sin embargo, en España he sido yo la que he tenido que ir detrás de productores y de artistas con los que trabajar. Aquí prevalece el ego y no se ayuda tanto al artista que viene de abajo.

P: Hay que poner en contexto que eres una persona que se adentró en la escena de la noche a la mañana con un contrato discográfico repentino. ¿Te pilló todo muy rápido?

R: Sí. Fue una puerta que se me abrió gracias a que gané un concurso musical. En esa época era camarera y pasé de estar en las ferias trabajando casi veinte horas al día durante una semana a estar tres días en mi casa y cuatro viajando. Para mí era una locura, ganar dinero de la música era el sueño de mi vida. Tenía que pellizcarme porque no me lo creía (risas).

P: La Yasiris pequeña, que soñaba con hacerse artista musical, encuentra en la actualidad un refugio artístico que respalda sus sueños. ¿Cómo valoraría la pequeña Yasiris a esta artista que ya ha puesto el pie en la industria?

R: Tengo una sobrina de siete años y a veces me veo reflejada en ella. Cuando ella me ve llegar de un concierto o le enseño un videoclip, veo en su rostro a la Yasiris de hace seis años. Creo que me miraría a mí misma con esa cara de orgullo con la que me mira mi sobrina. He adquirido un crecimiento muy grande tanto a nivel profesional como personal y eso me llena de satisfacción.

P: ¿Hay algo a nivel musical que quieras probar pero que, por diversas cuestiones, aún no hayas podido?

R: Pues la verdad es que no. Soy una artista a la que no le gusta encasillarse en ningún estilo. Yo canto de todo, desde una balada a una bachata. Hasta rapeo si hace falta. Siempre he hecho lo que me ha apetecido hacer en cada momento. Lo mismo te hago hoy un reggaetón que mañana entro al estudio y le digo al productor de hacer una bachata o incluso un tema de rock. Tengo la suerte de que no me cierro a ningún género y espero seguir teniendo esa versatilidad durante muchos años.

P: ¿Qué podemos esperar de tus próximos sencillos?

R: En un futuro cercano voy a sorprender para bien a la gente que me sigue y me escucha porque quiero jugar mucho con mis dos personalidades: la Yasiris dominicana y la española. Antes de «Carrusel», saqué un dembow más comercial, fusionado y hecho para cualquier tipo de público. Pero ahora quiero hacer otro dembow más cerrado, enfocado sobre todo para la gente de barrio. El dembow del perreo hasta abajo, el que se hace en mi país bebiendo con un coche con musicón. Quiero jugar con eso, darle música a la gente nueva que me escucha pero también grabar para la gente de mi barrio. 

P: Has dicho que sorprenderías a la gente que te sigue y te escucha pero, ¿qué le dirías a la gente que no te conoce y que se adentre de repente en tu música?

R: A la gente que pueda conocerme de nuevas a raíz de esta entrevista le diría que es súper importante ir por la vida sin prejuicios. No quiero decir que te de todo igual en la vida, pero no puedes ir señalando con el dedo a todo el mundo sin conocerles. Si a la gente le causa curiosidad mi persona o mi música; entren, indaguen, busquen. Y después de escucharme, decidan si les gusta lo que hago y quieren seguirme o no. Pero no insulten si algo no les gusta, respeta a los artistas, hay un montón de artistas que serán más de tu estilo y seguramente estén esperando tu me gusta y tu reproducción. Son detalles que no cuestan nada y que a nosotros nos dan la vida. 

Raúl Fernández

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