Rocanrola 2026 Día 2: Hijos de la Ruina desata la locura en Alicante
Los viernes de Rocanrola nunca dejan indiferente. Para muchos es el primer día, y eso se nota en el ambiente: nervios, ganas y esa vibra especial de inicio que lo envuelve todo. Además, arrancaban muchas de las actividades y espacios del recinto, como el Living Park o los escenarios más pequeños, que dan vida al festival desde primera hora.
Nada más entrar fui directo a la carpa. Tocaba una de las grandes rookies del momento: K1za. Ver a una artista con tanta energía sobre el escenario siempre suma, pero lo suyo fue más allá. Trajo sorpresas inesperadas: la aparición de Tribade desató la locura entre el público, sobre todo porque no estaban en el cartel. Un regalo que se sentía necesario. Además, también se sumó Elane, cerrando un arranque de tarde con un elenco difícil de superar.
A partir de ahí, el festival se abrió en mil direcciones. Propuestas para todos los gustos: desde artistas como Matasvandals o Juancho Marqués, hasta las Batallas de Promesas, partidos de fútbol o exhibiciones de skate. Un espacio para disfrutar en colectivo, compartiendo y haciendo crecer la cultura.
Uno de los momentos más esperados llegaba con Ill Pekeño y Ergo Pro. Lo suyo es puro rap, sin artificios, y en directo todavía gana más fuerza. Con Tensei One a los platos, ofrecieron un repaso sólido a sus trayectorias que mantuvo al público completamente dentro. Sobre el escenario demostraron algo que no abunda tanto: compañerismo real. En una escena cada vez más individual, ver proyectos así se agradece. Además, se sumaron Saske y Dollar, elevando aún más el show. Probablemente, el concierto más rapero del festival.

Casi sin pausa, al lado arrancaba Hoke. El valenciano es de pocas palabras, pero todas van dirigidas a su gente. Y se nota. Llegar hasta donde está no ha sido fácil, y ver a todo un festival coreando sus temas es la mejor recompensa. Invitó a Ill Pekeño, Ergo Pro y Ebano, dejando claro que no olvida de dónde viene. Su evolución en directo es evidente, con una propuesta cada vez más sólida y conceptual.
Y entonces llegó el momento que todos esperaban: Hijos de la Ruina. Más de dos horas y media de concierto que mantuvieron al público completamente entregado. Con una escenografía a la altura de los grandes nombres internacionales, lograron llenar el recinto hasta arriba. Era imposible no impresionarse con la marea de gente. Se reúnen cada cuatro años, pero después de lo vivido en Alicante, queda claro que la espera ha merecido la pena.
Alicante disfrutó con el grupo de moda del rap español y de multitud de artistas más. Como siempre, Rocanrola sigue demostrando porque es el mejor festival de rap del país, y todavía queda un dia para seguir disfrutando.