Latin Fest Benidorm Día 1: El reggaeton conquista la Costa Blanca
El pasado sábado 4 de julio dio comienzo la primera edición de Latin Fest Benidorm en el recinto SkyFest Benidorm. A partir de las 18:00 horas, el festival abrió sus puertas con el primero de los DJs ganadores del concurso organizado a través de las redes sociales del evento, una iniciativa que permitió a varios artistas emergentes formar parte del cartel. Estos DJs se fueron turnando durante toda la jornada entre actuación y actuación, poniendo música hasta el cierre del recinto a la 01:45.

El primer gran nombre en subir al escenario fue Miky Woodz a las 19:15. El artista puertorriqueño fue el encargado de inaugurar oficialmente el cartel principal del festival y lo hizo con una actuación cargada de energía. Desde el primer momento quedó claro que el público había llegado con ganas de disfrutar, respondiendo con entusiasmo a temas como MVP o WYA Remix Blue, entre otras canciones de su repertorio. Un ambiente que no hizo más que crecer durante el resto de la jornada.

Tras él llegó el turno del colombiano Pirlo, uno de los artistas colombianos con mayor proyección de la escena latina. Durante su actuación quedó patente el apoyo de la comunidad colombiana presente en el festival, que acompañó cada una de sus canciones sin dejar de cantar en ningún momento. Entre los momentos más destacados estuvieron interpretaciones de CUAL ES ESA, junto a Feid, y VAN CLEEF, con Myke Towers. Como broche final, Pirlo decidió bajar del escenario para interpretar su última canción rodeado de su público, un gesto de agradecimiento que fue recibido con una gran ovación.

Con el anochecer llegó uno de los conciertos más esperados del día: Clarent. El puertorriqueño, considerado por muchos asistentes como uno de los artistas más esperados del festival, respondió a las expectativas con una actuación que combinó intensidad y emoción. Temas como enzaciao, SPORT+ Remix, junto a Myke Towers, o Scat Pack, con Omar Courtz, hicieron saltar a un público que ya se encontraba completamente entregado. Sin embargo, el concierto también tuvo espacio para los momentos más sentimentales con canciones como Dime Baby o Love, que conectaron de una forma diferente con los asistentes.
La recta final del primer día quedaba reservada para Saiko. El artista granadino aprovechó su paso por Benidorm para seguir presentando Los Angelitos, su nuevo álbum de estudio, en la que suponía su segunda actuación desde el lanzamiento del proyecto. Era, probablemente, el concierto más esperado de la jornada y la respuesta del público confirmó esa expectación. Con una puesta en escena inspirada en la estética del álbum, Saiko consiguió que los asistentes se sintieran parte del espectáculo mientras sonaban temas como Kukandome, junto a Wisin, Puto y Fino o Dios los Bendiga.
Pero el concierto no se limitó únicamente a su nuevo trabajo. El granadino también quiso repasar algunas de las canciones más importantes de su carrera, dejando momentos especialmente emotivos con Reina ft.Mora, o Cosas que no te dije, una canción que el propio artista ha señalado en varias ocasiones como su favorita. Para cerrar su actuación, no podían faltar dos de los temas que marcaron un antes y un después en su trayectoria: Polaris Remix y Supernova, poniendo el broche final a uno de los conciertos más destacados de la noche.

El encargado de cerrar la primera jornada fue Beéle, uno de los artistas que más expectación había generado entre los asistentes. A pesar de ser la última actuación del día, el colombiano mantuvo la intensidad del festival de principio a fin con canciones como Si Te Pillara o Te Culie ft.Ozuna, entre otros de sus éxitos, consiguiendo que el público no dejara de cantar y bailar hasta el último minuto.

Así concluyó la primera jornada de Latin Fest Benidorm, un estreno que dejó muy buenas sensaciones tanto por el ambiente como por la respuesta del público. Con un cartel que combinó artistas consolidados dio oportunidades a DJs emergentes, el festival cerró su primer día con un gran sabor de boca, dejando a todos los asistentes con la expectativa de vivir un segundo día que prometía estar, como mínimo, a la altura de una primera jornada que ya había puesto el listón muy alto.