El cohete de la Gira Láctea de John Pollõn aterrizó en Alicante
Hay conciertos que tienen un aura especial. Eventos en los que, antes de entrar, ya sabes que vas a disfrutar. Y este bolo fue uno de esos en los que esa sensación se hizo realidad. Antes de abrir las puertas, la cola ya era inmensa. Y no es para menos. Llegaba a la Sala The One una de las sensaciones actuales. Un artista capaz de hacer disfrutar a los oyentes en diferentes estilos.
John Pollõn es muy especial. Es capaz de juntar a amantes del rap, del pop y del techno en un mismo recinto. Y eso, en un momento de polarización, es algo de agradecer. Desde la primera canción empezó fuerte. Y el público también. La gente estuvo toda la hora dando saltos, disfrutando y cantando las canciones a pleno pulmón.

Cantó toda la artillería pesada: Black Hole, Miente, Contacto, Bitches Callin o Harry y su varita fueron algunas de las canciones que se escucharon. También hubo tiempo para escuchar AAA, canción que sacó hace apenas dos semanas y que ha cantado por primera vez en Alicante. Todo esto, acompañado de unas visuales muy divertidas e incluso algo futurista.
Por otra parte, se sabe que el berciano es un amante del techno, y no dejó a la ciudad levantina sin su momento estelar: Soy un Alien y La Gallina pusieron al público a vibrar. Fueron los dos momentos álgidos de la noche, en los que los allí presente empezaron a saltar y a bailar con mucha energía.

Sin duda, fue uno de esos conciertos que reconectan con el público más joven y que demuestran que en la nueva escena hay mucha calidad. Frente al elitismo y la infravaloración de los nuevos artistas, John Pollõn dejó claro que aún tiene mucho por decir y demostrar.