Smoking Souls | El valenciano vuelve a conquistar Alicante

Smoking Souls | El valenciano vuelve a conquistar Alicante

La banda de Pego presentó su último trabajo en la Sala Stereo el 14 de febrero

Se respiraba un ambiente distinto en la Stereo. Muchas parejas de la mano, caricias, miradas cómplices… Todo parecía inundado por el deseo y el cariño depositado en un 14 de febrero diferente. No había cenas románticas ni fiestas improvisadas, se celebraba el día de los enamorados — marcado por un cariz comercial del que saca tajada esta sociedad capitalista que mercantiliza hasta los sentimientos — viendo un concierto de uno de los estandartes de la música en catalán que sigue en pie resistiendo el vendaval. Smoking Souls está de gira presentando “Translúcid”, un disco más íntimo y meditado que sus hermanos mayores.

Es un acierto haber abandonado la corriente del “Cendra i Or” sin perder la rabia que tenía como característica principal. Ahora las letras salidas desde el corazón avivan unas composiciones que han calado a la perfección entre la gente. Y ese día iba a ser prueba de ello. Los de Pego iban a pasar un examen con sobresaliente en Alicante.

Entreparèntesi | Foto: Juan Fernández

Y antes de dar rienda suelta a su calidad musical destilada desde la trinchera, había que ir entrando en calor con otro grupo residente en su misma localidad, Entreparèntesi. Esta banda, de un nu metal muy marcado, tenía el difícil papel de defender su actuación con la ausencia de uno de sus vocalistas. Aun así, se defendieron a las mil maravillas con la interpretación de temas como “Criatures de la Nit”, “Mira la Misèria” o “Kilòmetre Zero”. Un concierto más que decente con una pega descomunal: la falta de luces. Hay que reivindicar las mejoras de detalles que hagan de una actuación un espectáculo, incluyendo las actuaciones de los teloneros. Si no, las fotos no salen bien y la gente no percibe tanto la calidad del grupo.

Salí descontento con el poco margen que me dieron con la cámara, pero satisfecho de haber descubierto un grupo aguerrido y bastante serio con su propuesta. Además, en la parte derecha tenían una pequeña legión de seguidores que cantaban todas y cada una de sus letras. Buen arranque de la noche que tenía como principal aliciente el quinto concierto presentación de “Translúcid” pero que también nos dejó un gran descubrimiento.

Carles Caselles (Smoking Souls) | Foto: Juan Fernández

Así, tras un breve parón donde se decoró el escenario con un atrezo peculiar, era el momento de dar la bienvenida a Smoking Souls en Alicante. Los de la Marina Alta siempre acostumbran a sorprender con una puesta en escena cuidada al milímetro y con un set de luces sorprendente. Pero en cada gira se renuevan los juegos lumínicos y uno nunca sabe con qué le van a sorprender. Por eso mismo, cuando salieron al escenario, había interés por ver cómo surgiría el concierto. Y, con una psicodelia especial, “140K” comenzó a rondar las cabezas de los allí presentes hasta que explotó sonoramente y toda la sala enloqueció.

Primer vistazo para comprobar que casi todas las personas se sabían la letra pese a ser un tema reciente. El fanatismo provocaba gritos, abrazos y algún que otro llanto. Continuaron el concierto con el orden preestablecido en el disco: “La Trinxera” y “Conclusió Fatal” siguieron defendiendo la translucidez de estos cuatro componentes hasta la llegada de la poderosa “L’últim Ball”. El tema que crearon junto a Desakato se ha convertido en un auténtico himno que no pueden olvidarse en directo.

Miquel Àlvarez (Smoking Souls) | Foto: Juan Fernández

Tras esta primera parte del show, pudimos ver a un grupo unido que le ha sacado un partido descomunal a las composiciones, que suben de revoluciones en concierto. Vocalmente, Carles Caselles está impecable, llegando a sus falsetes sin complicaciones y sin despeinarse. Por su parte, Pau Camps se siente cómodo dándolo todo en su trozo de escenario mientras que Miquel Àlvarez es más reservado con el bajo. Pero si hay que destacar un portador de la rabia es sin duda el aporreaparches Josep Bolu. En conjunto, están en un momento de forma imparable.

En cuanto a la escenografía, cabe señalar los dos focos que iluminaban la cara de Carles, quien en los momentos más oscuros no se veía muy favorecido. Y el gran elemento es el logo del grupo creado con luz blanca reflejado sobre el telón de fondo. Un detalle que queda increíblemente bien y que le aporta un grado más de originalidad a la propuesta. Han dejado de lado las barras luminosas de su pasada gira y, aunque se echan de menos, han sabido sustituirlas bien.

Pau Camps (Smoking Souls) | Foto: Juan Fernández

El setlist seguía con la más que conocida “Vida” y retorno a composiciones nuevas como “Equilibri” o “Liquid”. Era en ese momento cuando decidieron echar la vista atrás para acordarse de cuando eran nómadas con “Fills de la Nit”. Revolución y éxtasis total que se prolongaba durante todo el concierto. No tuvimos más referencias clásicas, ni siquiera del lejano disco “L’espenta”, pero sí pudimos disfrutar de temas de 2017 como “Alcohol i Sal”, “Cançó de la Son” o “Guarda’m L’aire”.

Principalmente, querían presentar su más reciente obra y tuvieron que prescindir de lo clásico. En contraposición, presentaron canciones de la talla de “Metralleta i Cafè”, “Referents”, “Anestèsica” o la coreada “Volves de Neu”. Daba igual el año de publicación, cada tema era disfrutado con la misma intensidad por parte del respetable incluyendo algún que otro pogo improvisado cuya magnitud dependía de lo que dejaban las proporciones de la sala. Pero el gozo estaba allí, se respiraba un aire especial. Es la magia que tiene el “todo vendido” por ver a artistas que verdaderamente merecen la pena.

Josep Bolu (Smoking Souls) | Foto: Juan Fernández

La recta final fue una traca incesante de hits. Desde “Murs” hasta “Nit Salvatge”, pasando por “Fera” y “Eterna Força”, y acabando con una “Adéu” que tuvo la ayuda del público con un difícil palmeo al compás. En ese momento empiezan a salir voces que gritan “una cançoneta y mo n’anem” y una decisión del grupo que improvisó cuál tocar. Porque si los fans lo piden, hay que cumplir.

Smoking Souls se ganó a los allí presentes con creces, en un concierto alocado en el que el propio guitarrista Pau Camps acabó lanzando riffs entre el público. Alicante está en riesgo de perder su idioma y, tras noticias que hacen presagiar lo peor, una ciudad se volcó para abarrotar la Sala Stereo de gom a gom para apoyar la música en valenciano. Ahora solo queda seguir el rastro de luz que va dejando este cuarteto por cada ciudad que pisa. Gracias, chicos.

Juan Fernández

Juan Fernández

Codirector en busca de un estilo claro. Del hip-hop al rock y tiro porque me toca.

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