M-Clan | Los viejos rockeros nunca mueren

M-Clan | Los viejos rockeros nunca mueren

La banda murciana pisaba Valencia para interpretar en acústico las canciones más incónicas de toda su carrera

Dicen que los rockeros nunca mueren, así bien se podría resumir el paso de M-Clan por el Republic Music Festival 2020 en Valencia. Pero empecemos por el principio, M-Clan se presentaba como uno de los platos fuertes de este festival, y no defraudaron. Sus fieles seguidores empezaron a hacer cola a eso de las cinco y media de la tarde (un servidor llegó a las 19 y ya había bastante cola). Gente de todas las edades, jóvenes, padres y sus hijos a los que transferían sus gustos rockeros se unían en una cola bien ordenada y distanciada por 2 metros entre persona y persona para entrar al recinto donde se iba a realizar el concierto. Cómo no, el lugar era la polifacética Marina Sur de Valencia. A eso de las 20:00 empezó a entrar la gente sudando y bebiendo agua fruto del calor, pero con la sonrisa de quien sabe que por fin va disfrutar de un buen concierto.

El staff del festival empezó a colocar al público en sus correspondientes filas, explicando las medidas de seguridad e higiene al mínimo detalle y repitiendo y aclarando dudas en caso necesario. Las sillas bien colocadas a dos metros de distancia entre ellas y siempre puestas de forma que el espectador no fuera molestado por la persona que tuviese delante en cuanto a visión se refiere.

m clan valencia
Ricardo Ruipérez | Foto: Luis Jaime Blanch

A eso de las 22:00 daba comienzo el concierto. Carlos Tarque se subió al escenario acompañado de Ricardo Ruipérez a la guitarra, se acomodaron en sus asientos y saludaron al público que correspondió con vítores y aplausos tanto para M-Clan en conjunto como para cada uno de sus miembros. El espectáculo, que empezó repasando clásicos sabidos ya por todos los seguidores de este grupo como “Llamando a la Tierra”, “Calle Sin Luz” o “Miedo”; fue alternando clásicos con temas mas actuales. Incluso se atrevieron con alguna cover de Radio Futura, su clásica versión de “Maggie May “ de Rod Stewart o la gran “Te Quiero Igual” de Andrés Calamaro.

Carlos Tarque | Foto: Luis Jaime Blanch

Se fueron sucedieron así continuas canciones, habiendo pausas para hidratación por parte de los artistas y parones para lanzar algún mensaje de contenido político por la gestión del coronavirus, así como agradecimiento (merecido en opinión de un servidor) para los promotores y trabajadores que se dejan el dinero y el alma en apostar por una cultura segura donde seguridad, higiene y diversión van de la mano. Dicho esto, doy fe de que este festival cumple todas las expectativas en lo que a un festival de la nueva normalidad se refiere.

M-Clan fueron cantando y cantando temas, aunque para mi faltó “La Sopa Fría”, uno de sus últimos éxitos pero que, siendo realista, con toda la instrumentación que lleva sería difícil llevarla a un concierto con las características que tiene un evento en acústico. No faltaron aun así temas como “Quédate a Dormir” o “Souvenir”, canciones que han marcado varias generaciones y que, por lo que se pudo comprobar en el concierto tanto por parte del grupo como de los asistentes, seguirán marcando a las venideras. Los murcianos demuestran que tienen cuerda para rato.

El concierto, después de 2 horas y media, estaba llegando a su fin. Y llegaba sin haber interpretado hasta la que hoy día es un canción mas icónica, famosa y representativa: la celebre niña “Carolina”. Llegado el momento, los artistas se bajaron del escenario, pues ya habían cumplido con creces su trabajo, pero el público quería más. Quería oír la historia de Carolina, y así se lo hicieron saber intercambiando aplausos y vítores con gritos de “Queremos Carolina”. Y como no podía ser de otra manera, y sin querer estropear esa armonía entre público y artistas, M-Clan se subieron por última vez al escenario y sonaron los primeros acordes de la canción tan deseada por el respetable, que fue correspondida con aplausos y cantos de toda la letra a pleno grito. Incluso alguno se habrá quedado afónico después de dicho concierto, cosa que no es para menos pues, como empecé esta crónica, los viejos rockeros nunca mueren.

Luis Jaime Blanch

Luis Jaime Blanch

Arte como forma de vida.

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