J Dose: “Fijarse en los números y comparar es venenoso”

J Dose: “Fijarse en los números y comparar es venenoso”

Una mañana accidentada sirvió de precedente a la realización de esta entrevista. Javi al otro lado de la línea telefónica, estaba preparado para hablarnos de su último trabajo discográfico “Underrated”? (2020), tercero de su palmarés tras J D O (2017) y BackStreetDose (2018). Además, tras analizar lo comentado por público y crítica, se puede decir que es lo mejor que ha sacado hasta la fecha.

Pregunta: Por lo que he podido leer, todo son felicitaciones hacia este trabajo. ¿Cómo ves el recibimiento por parte del público?

Respuesta: Guay, mejor de lo que me esperaba. Por encima de mis expectativas. 

P: ¿Ver este cariño que te da la gente te anima a sacar más cosas?

R: Motiva a hacer más, eso es verdad. Pero, aunque suene un poco raro, me da un poco igual también. Yo lo hago y si le gusta a la gente, bien. Y si no, pues nada. Se agradece un montón que reciba apoyo y cariño porque eso, de alguna manera, indica que lo que haces está sirviendo para algo. Está guapo ver que la gente aprovecha tus canciones para sus cosas, para su vida.

P: El disco está confeccionado para ser un álbum hecho y derecho, una evolución de la mixtape. ¿Crees que este diferencial es el que convierte este álbum en el mejor de tu carrera?

R: Lo he hablado con más peña, con más artistas, y la gente que me conoce sí que lo nota. Es un álbum que se ha hecho casi todo confinado. Por suerte, he podido hacer prácticamente todas las colabos con ellos en el estudio mano a mano y lo que sí se nota es que tiene mucho más tiempo. Es decir, normalmente siempre me pillaba haciendo otras cosas o girando y no tenía la cabeza para hacer música. Tiene tiempo y dedicación.

P: Hablando con Subze, nos dijo que le parecía inevitable hablar de la pandemia y del coronavirus en su disco. En el tuyo, no me pareció oír gran cosa.

R: No. Me cuesta mucho escribir de cosas del momento. Si me hubiera venido, habría hablado de ello pero tenía otras cosas más importantes. Al principio del disco, la idea iba por reflejar etapas mías que iban pasando antes de la pandemia y todo más o menos va enfocado a momentos que se han repetido en mi vida con o sin pandemia. Esa situación es un extra añadido a las cosas que me pasan. Hacer una canción sobre coronavirus me parecería absurdo y he visto que hay gente que lo ha hecho y, aunque no tengo nada en contra, me parece que alguno ha rozado el ridículo. Ya es tarde y ya no le puedes explicar nada a nadie. Como mucho, tu vivencia dentro de la situación, pero tampoco tiene mucho sentido, la verdad.

P: Y además esto puede provocar que, dentro de unos años, tengamos un montón de artistas que hayan hecho canciones al coronavirus que nadie querrá escuchar.

R: No es que no las quieran escuchar, es que está ahí. Al final es memoria histórica, no tiene que quedar reflejado en canciones. Las canciones que llegan son las que hablan de lo que uno ve o cómo piensa, pero es que la pandemia la ve todo el mundo. Entonces, yo sigo haciendo mi vida sólo que a las 10 estoy en mi casa (risas).

P: Volviendo al disco, además cuentas con el respaldo de Tensei One durante todo el álbum. ¿Cómo te ha ayudado trabajar codo con codo con él?

R: Mola porque nunca he hecho antes un álbum sólo con un productor y, aparte de que Tensei es una persona de diez, también me ha dejado meterle mano a la música. Aunque los beats estén hecho por él, algunos están co-producidos por mí. Es decir, hay libertad de hacer cambios, meter mis movidas, hay cosas de instrumentistas de Los Chicos de la Lluvia como Omar, Juan… Mola trabajar con alguien mano a mano y que sea de confianza. Agradezco poder decir cómo tiene que ser algo o poder expresar que no nos gusta algo. Es trabajar juntos y poder aportar todos. Eso de cada uno desde su casa, hacerse un cacho y mandarlo o enviar un beat y te lo grabas no tiene mucho sentido porque se puede aportar mucho más trabajando juntos.

P: El primer track se titula igual que el disco y parece ser la descripción del mismo, donde dejas claras tus intenciones en la música. Una cosa que deja marcada este tema es el apoyo de gran parte de la escena. ¿Te sientes infravalorado?

R: Para nada, esa es la gracia. Por eso va entrecomillado y con interrogación. Esa idea la saqué del documental de Michael Jordan “The Last Dance”. El entrenador de los Bulls la entrecomilla y le pone interrogación porque la directiva del equipo quiere que sea la última temporada puesto que ya da por hecho que no va a seguir más ese Dream Team, pero el entrenador y los jugadores no lo sienten así. Esto es la misma jugada, la gente que me escucha me dice que estoy infravalorado pero yo no me siento así, aunque sé que lo dicen con todo el cariño y desde el punto de vista positivo. Lo dicen en el sentido de que se me debería reconocer más. Ya el hecho de que la gente haga esa especie de reconocimiento, da valor. No considero para nada que esté infravalorado, de hecho me parece una palabra un poco engañosa. Es la controversia de darle valor a alguien diciendo que está infravalorado. No obstante, hay un problema muy grande. 

P: ¿Cuál?

R: Para los más jóvenes, el reconocimiento se sigue viendo con los números de las visitas de YouTube y eso es un error grave. A mí me parece bastante venenoso porque puede ir para bien o para mal. En mi caso juega a favor. La gente reconoce mi trabajo y piensa que debería tener más visitas pero luego hay gente con el caso contrario. Fijarse en eso es un veneno y el mensaje del disco va entorno a eso. Las visitas están bien pero no me importan mucho. Lo que me importa es que te mole lo que hago, que te sirva para algo, que la gente se lo pase bien en los conciertos…

P: Esto siempre me hace pensar cuál es el significado de la infravaloración. Al final, cada uno puede tomar la infravaloración en base a sus propios criterios.

R: Claro. A mí lo que me duele en la vida en general, que afecta mucho a los chavales más jóvenes, es el comparar. Eso es un daño social terrible. Para colocar algo o a alguien en algún sitio, incluso para etiquetar, necesitamos compararlo con otra cosa. La gente no establece un valor propio y objetivo sino que compara cuantitativamente con los números de otros y eso es malo. Yo no soy purista para nada pero sí que creo que los valores que hay que tener en cuenta son otros, no el hecho de comparar quién es mejor o quién merece más. Eso es súper relativo, no tiene sentido juzgar y comparar.

P: Es un poco tóxico para el artista que te comparen con otro. De cara al oyente de fuera puede hacer pensar en una rivalidad que realmente no se tiene.

R: Sí, pero depende del artista. Por ejemplo, a mí no me importa porque entiendo cómo funciona. Sin embargo, no todo el mundo podrá entenderlo igual y a algunos les afecta y les supone un trauma el no llegar a determinadas visitas porque ponen expectativas en sus movidas que realmente no son el objetivo de la música. Lo importante es pasárselo bien haciendo la música, disfrutar haciéndola y que te aporte en la vida. Y luego, ¿que tiene mayores números y que eso a los artistas les otorga mayor poder adquisitivo? Genial, pero el error está en cuando el objetivo es ese y realmente todo parte de que existan este tipo de comparaciones por parte del público. Nadie tiene la verdad absoluta y menos el público. Opinar es gratis pero deberíamos tener la capacidad de discernir sobre lo que estamos haciendo, dónde está nuestra posición artística y dónde está nuestro trabajo. Es un perro que se muerde la cola. El público opina, los artistas le dan importancia a esas opiniones y el público se siente escuchado por parte del artista en ese aspecto y retroalimenta eso continuamente. A mí me da lástima. De hecho, en los bolos, mi mensaje es ese; no juzgues, no hagas comparaciones, ven aquí a pasártelo bien y disfruta. A los artistas, más de lo mismo. Les digo que hagan música porque les gusta y porque de verdad son felices haciéndola, no porque tienen que demostrar que hacen más números o porque les alaben más que a nadie, porque entonces son mierdas de personas.

P: Lo cierto es que sí hay artistas que van a por la reproducción.

R: En el rap, muchísimos. Eso es súper triste. Cada vez que veo a raperos que se sienten músicos, me alegro; pero cuando veo que intentan acumular visitas, es absurdo. Está muy bien tener una estrategia, pero tienes que disfrutar de hacer música. No tiene sentido hacer canciones y luego estar un tiempo sin tocar. Yo no puedo estar sin pensar en música, sin cantar con mis colegas. Que luego lo publique o no es distinto, pero para mí es la base porque me hace feliz y si la gente no disfruta haciendo música, lo único de lo que disfrutan es de que les aplaudan. Y ahí es donde entramos otra vez en ese círculo repugnante y tóxico entre el público y el artista, que además lo alimenta. 

P: ¿Son bienvenidos para ti los que buscan en la música lo que tú no buscas?

R: No, para nada. No les voy a criticar pero desde luego conmigo no tienen nada que hacer. Obviamente, todo el mundo busca un poco de apoyo para intentar llegar a más gente. Eso me parece genial porque si crees en tu proyecto, hay que intentar expandirse. Pero el objetivo no es llegar a la gente. Eso es el medio. El objetivo es poder hacer música y disfrutar. Yo quiero poder dedicarme 100% a la música, no por el hecho de vivir de la música sino para tener tiempo. Veo a mucha gente que quiere sacar dos hits, tener millones y no hacer nada en su casa. Eso es repulsivo. La gente que habla de pegarse y de hacer dinero, para mí no son músicos. Son fabricantes individuales.

P: También mencionas en el tema que la estética se está comiendo a las barras. Expandiendo esta opinión, ¿crees que actualmente está vendiendo más el estereotipo del rapper que las verdaderas letras de los temas? 

R: No. Estamos en una especie de tercera Revolución Industrial en la que prima sobre todo el individualismo. El hip-hop era una movida colectiva, de apoyo mutuo, de aprender, de estar todos juntos. El problema del individualismo es que va muy ligado al capitalismo que a su vez genera estas movidas relacionadas con la moda y la estética que siempre iban ligadas, a su vez, a la música porque todo pertenece al movimiento artístico. En cambio, ahora creo que prima excesivamente esta estética y se olvida el contenido principal. A mí me mola lo que se llamaba antes tribus urbanas, tenían su identidad por la música que escuchaban, por cómo hablaban, por cómo se vestían y eso está guay. Ahora se prima mucho el molar, tener ropa cara y vestir como tal persona, querer ser así.

P: El individualismo se pudo reflejar en el hip-hop cuando la música se desmarcó de la corriente y ya no era hip-hop, era música rap ,sobre todo pudimos comprobar esto en España. En Latinoamérica la esencia del hip-hop sigue presente como un movimiento colectivo de masas mientras que aquí cada uno va por su lado.

R: Aquí el hip-hop está muertísimo. Cuando tenía 14 años, había un movimiento de b-boys, graffiteros, dj´s buenísimos y, más allá de la música que se pinchara, todos íbamos a los eventos. Pero de repente se empezó a separar mucho la movida. Supongo que fue un proceso natural, entró gente nueva que no mantenía esos cánones y ajena a la base del movimiento y entonces se rompía todo. Creo que los modelos que se han ido metiendo en el hip-hop, que lo han separado, son ideas capitalistas que no son ni de compartir ni de competición sana, que es lo que tenía el break o el graffiti antes. Ahora esa competición sana ha muerto, es venenosa. Pero sí, en España el hip-hop está muerto.

P: En la muevecuellos “En Visto” podemos escuchar “si eras tan de barrio por qué olvidarás al barrio”. Eso muestra una realidad de muchos artistas tras conseguir tocar la fama. ¿El barrio puede ser usado como trampolín para llegar a ser alguien? 

R: Es probable. El barrio es un concepto muy amplio. El barrio son las raíces y hay gente que sigue con sus colegas de siempre y sigue viviendo normal, pero hay otra gente que tiene incluso miedo de salir a la calle y así se meten en la misma burbuja en la que están los políticos o los futbolistas. Creo que lo que está mal es participar en esa movida. Es decir, si a ti te conoce todo el mundo y sales todos los días al barrio, al final la gente se acostumbrará a que estés ahí. Pero la gente no lo hace así porque a la mínima se achanta. Se aleja y crea una burbuja que, por lo que sea, se siente fuera de la esfera normal del mundo y deja de hacer vida normal por miedo a que la gente les mire y por sentimiento de superioridad, y eso me parece muy triste. El artista debería fomentar el naturalizar ir por la calle normal.

P: Siguiendo con tu disco, en “MVP” te has juntado con otros dos reyes de este 2020 como son Ergo Pro y Easy-S, que también sacaron sus respectivos trabajos el pasado año. ¿Cómo catalogas el 2020 a nivel del rap nacional?

R: Muy guapo. Cada vez hay más gente haciendo cosas guays y sobre todo, con cariño, amor y respeto. Además, el público ha estado súper fuerte este año. Obviamente, porque la gente se aburre en sus casas y no tiene tanta vida como antes pero, por otro lado, la gente ha entendido que los artistas lo están pasando muy mal y, de repente, se ha visto a un público muy implicado con todos los artistas que les molan y dando mucho soporte a la gente que no lo tiene tan fácil. Yo creo que si este año no hubiera pandemia, me habría costado más sacar el disco y la gente no me hubiera dado tanto soporte.

P: Con discos así (Countach93, Dogma, “Underrated?”), como también “La Tour Lifee” o “Siempre”, ¿está el rap en su nueva época dorada?

R: Creo que se venía avisando. Esta gente de mi generación, más o menos rondamos todos haber nacido a principios del año 90, es la gente que está empezando a funcionar ahora aunque a Space Hammurabi ya se les veía venir desde hace 5 o 6 años. Ahora es el momento de nuestra generación, luego de la otra y así. Lo que pasa es que cada generación supongo que va a más. Sí que es cierto que el movimiento y lo que es el rap en sí acoge a más gente. Obviamente, dentro de 6 años habrá otro movimiento tochísimo de muchos grupos que ahora están empezando. Es exponencial.

P: Me acuerdo hace unos años que se hablaba de la deriva del rap hacia el trap bajo el nombre de “la pérdida de la esencia”. Sin embargo, hemos podido ver que hay chavales que siguen haciéndolo como siempre pero sonando como nunca. ¿Crees que esos malos augurios han hecho que vuestra generación consiga sobreponerse y hacer un rap mejorado?

R: No creo que sea mejorado ni empeorado, simplemente es adaptado a su momento y a su tiempo con los medios que no había antes. El rap parte de una movida bastante básica y bastante rudimentaria, y ahora hay unos medios muy buenos, tanto para producir como para grabar, etc… También hay mejores directrices y mucha más información de cómo se puede hacer y más gente haciéndolo. Entonces hay más sonidos, se experimenta más, más referentes… Es un proceso bastante natural. Dentro de 5 años sonará rap también, pero sonará de otra manera. Mejor, entiendo.

P: También sois una generación que ha conseguido huir de sellos discográficos, algo que se veía impensable años atrás.

R: Totalmente. Eso es una suerte porque al final se demuestra que no se necesita apoyo, porque si no lo que haces es cortar las alas a la peña. Esto es igualdad de oportunidades. Es como si los colegios no fueran públicos y los chavales tuviesen que pagar la educación. Tendríamos un montón de población maleducada o analfabeta. Esto es la misma mierda. Al final como hay medios, no necesitamos ir a una empresa privada que sea un sello, una discográfica a que nos pongan los medios porque ya no necesitamos de esa parte privada para nosotros poder tirar hacia adelante. Ahora los medios que se nos ponen son cada vez más accesibles y económicos. La clave es poder generar algo con poco.

P: Esto evidencia que artistas por su propia cuenta podáis hacer proyectos que pueden competir contra sellos discográficos.

R: No competir pero por lo menos formar parte de la movida. El sello está de puta madre, al final te da medios y posibilidades para poder hacer cosas, pero lo guay es que ahora nosotros podemos generar también. Antes era inviable hacer algo medianamente profesional si no tenías el respaldo de un sello discográfica o un padrino.

P: Pese a ser una industria donde muchos nombres están llegando muy lejos, hay un sinfín más de rappers que esperan su oportunidad sin conseguir rédito alguno. ¿Alguna vez has pensado, como dices en la canción, “hacer las maletas y largarte sin más” de la escena? 

R: Sí, muchas veces. Y cuando me de la vena, lo haré.

P: ¿Qué es lo que te ha mantenido aquí?

R: Salen proyectos, salen cosas y obviamente, la gente. Es lo que hablábamos antes, al final el hecho de que la gente te corresponda, te anime y valore lo que haces te anima a seguir haciéndolo, pero aún así muchas veces dices “y si lo hago y me lo quedo para mí”. Pero por otro lado, ya que lo he hecho, lo enseño y como a la gente le mola, lo sigo enseñando. Pero sí que hay veces que digo que esto es un rollo por toda la comedura de olla que trae hacer música.

P: En “Salí a Buscarme” me llamó la atención la frase “Y si me subo al escenario valgo el triple, lo sé”. A pesar de que varias canciones, ya no solo de este disco sino también de los anteriores, son más calmadas con toques melódicos, ¿es en los directos cuando coges más fuerza con el apoyo del público?

R: 100%. No solo del público sino también de Los Chicos de la Lluvia. Cuando estamos los siete, para mí es la hostia. Fíjate que creo que eso es lo que me mantiene haciendo música. Esa es la vaina, por eso estoy tan frustrado con esto, porque no podemos tocar. No te podría ni describir lo que es tocar para mí. Esa hora y media o dos horas que hacemos de bolo a mí se me pasan echando hostias y estaría todo el rato haciéndolo. Son los momentos más felices de mi vida sin duda. Eso es lo que más me mola y encima se nos da bien. Lo puedo decir con toda la tranquilidad del mundo. Llevamos muchos años haciéndolo, estudiando, currando, ensayando y se nos da que flipas y lo pasamos increíble; y a la gente le hacemos sentir cosas y ellos nos hacen sentir movidas. Es súper especial. Por eso creo que el directo es nuestro fuerte. Lo que pueda escuchar una persona del disco, el directo es el triple o diez veces mejor. 

P: Si el COVID lo permite, ¿tienes pensado presentar “Underrated” en una gira por España?

R: No, la idea es girar con Los Chicos con el bolo que ya tenemos hecho y lo que haremos será meter temas de “Underrated?” que creamos que podemos llevar guay al directo. Tocaremos todos y entrarán los que más nos gusten, ya sean 10 o 3. Pero no voy a hacer una gira del disco como tal, sino que el bolo que tenemos mola mucho y encima son canciones que aunque no las conozcas mola ver y escuchar y meteremos de “Underrated?” lo que nos mole.

P: Vimos cómo estabas preparando un concierto en streaming que no se pudo llevar a cabo por la situación del país y es imposible no preguntarte esto: ¿En qué grado te afectó la pandemia?

R: Muchísimo. Ese el único grado en el que me ha afectado realmente. A mí no me importa trabajar de otra cosa que no es lo mío, es una etapa que se tiene que vivir y no me importa no poder estar haciendo música todo el rato porque tampoco tendría mucho sentido con toda la problemática que tienen las restricciones de movilidad y todo eso. Pero lo que más me hace feliz en el mundo, aparte de la gente que quiero, es tocar con mis amigos. Y en ese aspecto me falta una parte muy importante que me está jodiendo la vida y me amarga. Lo necesito y lo necesitamos todos. Yo sin eso no tiro. Si me dicen que tengo que estar un año o dos más sin tocar puede que veáis por las noticias que me he tirado por la ventana (risas). Es como si a una madre le quitan a su hijo y lo del streaming duele porque era una excusa para ponerse a tocar con tus amigos y enseñar lo que teníamos preparado. Además, íbamos a darle un nivel superior de profesionalidad y de calidad que otros grupos, con medios para hacerlo, no lo están consiguiendo. Nosotros queríamos hacer algo brutal con los pocos medios que teníamos. 

P: Había mucha expectación en torno a ese concierto y ver que no se va a poder hacer debe de ser un chasco para ti, ¿no?

R: Es una putada, a mí me jode mucho por la gente. Yo, a cada persona que pilló el streaming con el pre-order, le estoy llamando para darles opciones con las que puedan recuperar ese dinero de la entrada y para disculparme personalmente. Más putada sería cancelar un bolo sabiendo que hay gente que va a otra ciudad, pilla un hotel, un viaje o incluso vacaciones en el curro. Esto simplemente es una entrada para un concierto que ibas a ver desde tu casa pero entiendo que a la gente también le motivaba la idea de tener un plan distinto en estos tiempos.

P: De momento una pandemia ha hecho posible la vuelta de Los Chicos de la Lluvia con esa obra jazzística “No Hay Otra Manera”. ¿Se avecinan más temas juntos? 

R: Sí, claro. Estamos currando juntos en eso, será lo siguiente que saquemos. La idea es ya trabajar todos en ese proyecto. Como te digo, es lo que nos mola y siendo siete mola mucho más. Ahora vamos a cultivar mucho más el tema de Los Chicos de la Lluvia, es nuestra prioridad. 

P: Creo que nuevos temas, con la experiencia que habéis conseguido en solitario este tiempo, podría ser una renovación total para el combo. 

R: Total. Porque, además, un proyecto como el de Los Chicos es muy difícil por el hecho de que somos siete. Muchas cabezas pensando en muchas ideas. Al final todo es más caro. Siete habitaciones de hotel en las giras, desplazamientos para siete, dietas para siete… Es un proyecto que requiere muchísimo más soporte e inversión por nuestra parte y el haber estado trabajando por nuestra cuenta, con trabajos individuales más factibles, renueva y coge más sentido. Hay ganas de ir sacando cosas y de que la gente vaya viéndolo, creo que va a molar mucho. A ver si estamos a la altura…

P: Aun así, salirte del boom bap muchas veces no está muy bien visto por parte de los seguidores del hip-hop. Siempre quedan quejas de grupos reducidos de gente cuando ven que alguien se desvía un poco. 

R: ¿Pero eso sigue ocurriendo a día de hoy o es algo pasado? Yo creo que ahora no hay eso.

P: En menor medida pero pasa. Mira a Nathy Peluso, una artista que experimenta con sonidos y que recibe muchas críticas si se la relaciona con el mundo del rap. 

R: Pues mira, para mí “Calambre” es el mejor disco de 2020 sin duda. Por lo menos en lo hispano, que es lo que más escucho, es lo mejor que ha salido. El que diga que no es bueno se tiene que quitar la cera de los oídos o hacérselo mirar. Quejarse porque algo no suene a boom bap es absurdo, al final se está haciendo música y esa piba está investigando y haciendo cosas a otro nivel. El que no sepa ver eso es que no tiene ni idea de música y no ha escuchado más allá de Nach o ZPU en su vida. Hay otros artistas que sí veo que han buscado salirse del rap, hacer otras cosas, y se quedan cojeras para mi gusto. Pero todo es trabajar y perfeccionar lo que haces. Es que has puesto de ejemplo a alguien que es la reina en lo suyo (risas). 

P: Está en su personalidad escuchar una gran variedad de música y su intención de mezclar muchos estilos en sus temas.

R: Lo guapo de ella no es solo su virtud de hacer mestizaje sino que es capaz de hacerte una salsa, un tango, de rapear súper duro o incluso un reggaetón. Eso es ser un musicazo. Lo triste es que haya chavales que solo sepan soltar barras. Para ellos tiene que ser una putada. He oído a muchos raperos lamentarse por no saber cantar,  pero se puede aprender a hacerlo. Cuesta trabajo pero se puede, otra cosa es que no quieran hacerlo. Además ahora con el puto autotune lo tienen mucho más fácil. Hay muchos cacharros que te permiten llegar a sitios donde no llegas o hacer cosas que en situaciones normales no podrías hacer. La movida de quedarte solo soltando barras es algo muy cómodo y ya está pasado. Lo que hacen es estancarse, la mayoría por miedo a tener menos visitas o a que sus temas no gusten tanto. Si a tu gente no le gusta, ya vendrá otra que lo valore. No dejes de probar cosas por miedo a no gustar. Eso sí que es ser un vendido, no el que decide probar nuevas cosas. El concepto está cambiado, venderse es quedarme en mi nicho de mercado y hacer frases para que chavales de 15 años, que vienen a mis conciertos porque sus padres les pagan las entradas, pongan en su perfil de Tuenti. Innovar es ser músico.

P: Es el fenómeno AC/DC, hacer los mismos riffs en todos tus discos para seguir contentando a tu base de fans.

R: A ver, es un negocio al fin y al cabo. Yo no tengo ni idea de AC/DC pero si haces eso es porque has tomado una decisión para trabajar algo concreto y ya está. Porque no te apetece hacer otra cosa. Yo te hablo de la gente que veo en el rap, que pasa mucho. Escuchas un tema de ahora y otro de hace ocho años y suena exactamente igual. También te digo que esto lo hacen porque le mola a su público y el público no tiene por qué ser experto en música, que eso hay que tenerlo en cuenta. A mí me pasa con el cine, yo no tengo ni idea de cine. Veo muchas películas pero no me acuerdo del nombre del director ni de los actores; y no tengo ni idea de la clase de géneros que hay. A lo mejor si hablara con alguien que sepa un poco de cine o con un director, fliparía conmigo porque vería que no me he adentrado a ver otro tipo de películas. Soy público y solo consumo una cosa pero entiendo que ese director intente convencerme de ver nuevas cosas. En resumen, el público no tiene por qué tragarse todo lo que hagamos, no es responsabilidad nuestra educar al público pero sí ofrecer distintas propuestas para que ellos las juzguen. 

P: Para finalizar, quería hacer un apunte. Por Twitter hemos visto cómo has manifestado a tus seguidores la intención de acabar con el virus quedándose en casa, un mensaje muy importante si viene de gente relevante de la escena. ¿Qué opinas cuando ves a otros compañeros de gremio dando el mensaje opuesto en sus respectivas redes sociales?

R: Que son imbéciles, qué voy a pensar. No creo que nadie tenga la obligación ni el deber de dar cualquier tipo de mensaje pero ya que lo das, que sea positivo y que pueda ayudar a los demás. Yo no siento ese miedo hacia el virus como lo sufre otra gente porque creo que es un error. Yo intento hacer mi vida lo más normal posible dentro de lo que se considera responsable. Está bien que la gente que tiene relevancia en la opinión pública lance mensajes, pero lo que es un error es oír cosas como la que en su día dijo el cantante de Taburete con eso de “a tomar por culo las mascarillas”. Al final te escucha gente y tienes un poco de responsabilidad sobre ello. Yo no me coarto de nada, no voy a dejar de decir cosas que pienso porque puedan molestar a alguien. “Te escuchan niños pequeños, no hables de droga”, eso es una estupidez. Lo que no voy a hacer es lanzar un mensaje a los chavales de que hagan algo en concreto. Cada uno hará lo que quiera, pero hay que hacer las cosas con sentido común y respetando a los demás. Si ahora te sientas al lado de una persona mayor sin mascarilla, te estás riendo de esa persona. No la estás respetando. Por eso creo que tengo que decir que se hagan las cosas bien, porque puedo decirlo. Puedes hacerte daño a ti mismo, pero no se lo hagas a los demás.

Documentación: Martin Halabrín y Juan Fernández

Entrevista: Juan Fernández

Redaccion

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Artículo realizado por varios/as componentes del equipo de Urban Life

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